Plaza Cívica

Por: Fernando Nuñez de la Garza Evia / Encuentro29.com Día de publicación: 2017-12-06 /


Meade, o de tecnócratas y políticos

 



 

La palabra "tecnócrata" se ha puesto nuevamente de moda en México, y no es para menos. Si el vocablo ganó impulso con la presencia omnipotente del tecnócrata por antonomasia Luis Videgaray Caso, con el nombramiento del también tecnócrata José Antonio Meade Kuribreña como "precandidato único" del priismo a la Presidencia, esperemos su pronunciación aún más. Y por eso, vale la pena tratar el tema antes de que comiencen las pasiones, e inclusive aprender de una peculiar experiencia europea.

 

"Tecnócrata", según la Real Academia Española (RAE), significa: "profesional especializado en alguna materia económica o administrativa que, en el desempeño de un cargo público, aplica medidas eficaces que persiguen el bienestar social al margen de consideraciones ideológicas". La especialización sin duda suena correcta                     -queremos burocracias especializadas- pero aquélla parte que hace referencia a marginalizar las consideraciones ideológicas resulta perjudicial. Como prueba de lo anterior, vayamos a una región del mundo desarrollado que claramente lo ejemplifica, para posteriormente regresar a México. Vayamos, por lo pronto, a Alemania.

 

La actual Canciller alemana, Angela Merkel, es una científica especializada en física. Beneficiándose de la política de consenso pactada desde la posguerra, y económica al recoger los frutos de importantes reformas hechas por su antecesor Gerhard Schrder﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽ntecesor Gerhard Schr_+s pactadas por su antecesor Gerhard Schr mundo que es prueba de lo anterior, para posteriormentöder (ése sí, político por antonomasia), Alemania ha gozado de una envidiable estabilidad nacional. Lo anterior provocó que Merkel y el tradicional partido conservador (CDU) se fuesen al centro ideológico (su lema era "El Centro"), gobernando de acuerdo a encuestas (es conocida la manía de Merkel por éstas) y rehuyendo los debates ideológicos. Las clásicas ideas conservadoras -asimilación de las minorías a la cultura alemana, la importancia de la familia y las tradiciones, dosis saludables de patriotismo, valores cristianos- fueron rechazados. Lo anterior, junto con su aceptación de un millón de inmigrantes en 2015, estimuló que un partido de extrema derecha (AfD), fundado tan solo en 2013, llegase al Parlamento en números considerables bajo un discurso centrado precisamente en las ideas conservadoras, pero llevadas al extremo. Vaya, el tradicional partido conservador descuidó su derecha, y la extrema derecha lo rebasó… por la derecha.

 

México ya tiene sus nocivas experiencias con tecnócratas que llegan al poder y tratan de hacer a un lado el debate y las ideologías. Ahí está Carlos Salinas de Gortari, quien fue el primer presidente priista sin haber tenido anteriormente un cargo de elección popular, en cuyo sexenio fueron asesinados una parte considerable de perredistas, y que pensó que a través de números el país podía ser manejado. Solo basta recordar el caos político en que terminó su sexenio, y con él millones de mexicanos.

 

En el México de hoy, la candidatura de Meade Kuribreña representa nuevamente esa casta de líderes tecnócratas en clara oposición a la política. Inclusive, el mismo fenómeno lo podemos ver en las filas panistas -o seudopanistas- con gente como Ernesto Cordero, otro tecnócrata que ha perdido innumerables elecciones, que como senador ha participado mínimamente en los debates, y que tiene posicionamientos ambiguos en una diversidad de temas. Por ello, no resulta raro que le haya dado la espalda a su partido y apoyado la candidatura del ahora priista Meade. Conocemos los números, pero nuevamente, ¿cuáles son sus ideas, su visión de país?

 

Zapatero a sus zapatos: los técnicos a lo técnico, los políticos a lo político. Los países no son empresas y, por lo tanto, no pueden ser manejadas con políticas gerenciales. Tal vez Meade sorprenda, pero tiene las probabilidades en contra. Mientras tanto, para las siguientes elecciones México necesita de candidatos respaldados por partidos políticos y con posturas definidas en los temas que más preocupan a la ciudadanía. Queremos debates, choques ideológicos, posicionamientos, ideas. Ni tibieza alemana, ni radicalismo gringo. Simplemente, una sana democracia mexicana.

www.plaza-civica.com     @FernandoNGE




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