Punto y Aparte

Por: Hugo Ruvalcaba / encuentro29.com Día de publicación: 2017-03-15 /



La Decadencia


Durante años y décadas anteriores Baja California fue calificado como "el brazo poderodo" de México, por las grandes oportunidades de progreso y desarrollo que ofrecía a quienes decidían venir a vivir a esta zona, en la búsqueda de un mejor porvenir. Los principales indicadores económicos, sociales y políticos, lo colocaban como uno de los mejores lugares para vivir, y nos ponían casi como el "California" de México.

Sin embargo y tras muchas dificultades y vicisitudes que se han generado en los últimos años, pero sobre todo ante la falta de liderazgos y ante la decadencia de la clase gobernante, Baja California se ha ido en picada.

Por ejemplo, la envidiada infraestructura que tuvo el Estado en años anteriores no solo se estancó y dejó de crecer o mejorar, sino que además solo basta recorrer las calles de Ensenada, Mexicali o Tijuana, deterioradas y cual si hubieran sido presas de alguna escena de guerra. Casas y edificios abandonados, vandalismo, material de construcción de mala calidad y demás, son muestra del decadente panorama que vive la entidad. Sin notables proyectos de infraestructura en puerta, ahora las grandes obras de calidad se van a León, Aguascalientes, Querétaro, San Luis Potosí, entre otros.

Pero si nos vamos a otros indicadores las cosas no son muy distintas. Por ejemplo, este año el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), colocó a Baja California como una de las tres entidades que más descendió en dicho indicador. En materia de empleo y economía, las propias mediciones del INEGI y las reales, sin maquillaje, de los distintos grupos económicos de análisis,  muestran cómo el Estado se ha deteriorado en dichas estadísticas, en la pérdida de inversiones, la caída del sector de la construcción, el desplome de plazas laborales en el sector maquilador, la exacerbada y demoledora inflación que se vive sobre todo en Tijuana y Mexicali, muy superior a la de otras ciudades fronterizas, entre otros.

Por si todo esto no fuera suficiente, en materia de inseguridad el panorama es aún mas desalentador y desolador, a pesar de las cifras alegres de los gobiernos estatal y municipales. Las propias cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública y del Observatorio Nacional Ciudadano, que aglutina las estadísticas de cada una de las procuradurías locales en el país, indican que Baja California es primer lugar nacional en robo de vehículos y en robo a casa habitación. Asimismo, se encuentra en los cinco primeros lugares a nivel nacional en robo con violencia, robo a comercio y asalto a transeúnte. Por si esto fuera poco, está entre los primeros 10 lugares en todo México, en delitos sexuales y homicidios. Los únicos ilícitos en que no se encuentra en los primeros lugares, es en extorsiones y secuestros.

Si a todo eso le sumamos que de igual cuenta, somos una de las entidades con mayores rezagos en materia de transparencia y combate a la corrupción, el panorama resulta aún más desolador.

Muchas de las expresiones sociales que se viven en estas últimas semanas en Baja California, tanto en manifestaciones públicas como en campañas en las redes sociales, son motivadas por ese coraje y frustración que viven la ciudadanía ante la decadencia del Estado. Bien haría la clase en el poder, en dejar de buscar responsables y ver complots por todos lados, cuando desde hace varios años no fueron capaces de detener la debacle que se vive.Que se pongan a trabajar y dejen de escudarse en pretextos que sólo hacen más evidentes su incapacidad e ineptitud. 

PD1: Por todo Baja California se huele la estela de corrupción que dejó Eduardo Ledesma Romo “El Pochongo”, dueño del PVEM en la entidad (junto con su familia), a su paso por la Comisión Nacional del Agua. En próximas fechas, nos refieren bunas fuentes, saldrá a relucir un acto lamentable en el que el entonces funcionario, junto con dos más de sus secuaces (un hombre y una mujer), encubrieron en el 2015 la violación de una trabajadora de limpieza, incluso menor de edad, dentro de las instalaciones de la dependencia en Mexicali. El autor de la violación fue otro trabajador de la CNA, y a sabiendas de lo sucedido, “El Pochongo” y compañía quisieron ocultar todo, y no solo eso, pues además se dedicaron a intimidar a la víctima. Vaya fichitas las del PVEM en Baja California, con razón perdieron registro en las elecciones pasadas.

PD2: Por si esto fuera poco, ahora que el tema del agua se encuentra muy latente y bajo la lupa, trascendió que otras de las “gracias” que se investigan de “El Pochongo”, es que clonó pozos agrícolas. Es decir, con un mismo registro de un pozo, extrajeron y vendieron agua de otros pozos, además que se valieron de acciones burdas, como “hacer” que firmaran personas ya fallecidas.

PD3: Menudo papel hizo el secretario de Gobierno, Francisco Rueda Gómez, cuando los reporteros de Mexicali le cuestionaron sobre quiénes tendrían las facultades de regular y supervisar a las empresas que se dedican a promover el Ecoturismo y Senderismo. El funcionario, que se supone, debe ser junto con el gobernador, el hombre más enterado de la entidad, no supo responder con exactitud. La dependencia que de cierta manera regula este tema es precisamente la Secretaría de Turismo del Estado, aunque de una manera poco contundente, pues los vacíos legales existentes no lo permiten. O sea que Rueda tenía la respuesta en su casa, y no la supo de bote pronto. Bien valdría la pena que ponga a trabajar a su subsecretario Jurídico, Víctor Lujano Sarabia, quien pasa más tiempo en sarcasmos y riñas en las redes sociales con opositores políticos, o en los videojuegos. De paso, deberían revisar cómo tener más facultades para regular y sancionar, pues de esa manera se evitarían tragedias como la del pasado 13 de marzo.

Correo Electrónico: ruvalcaba.hugo@gmail.com 




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